La artista elabora un vocabulario propio fascinada por la arquitectura y los espacios deshabitados, lugares de paso, como escaleras y pasillos, en los que lo humano no permanece, se encuentra en tránsito, lugares que convocan la presencia de la ausencia. Su trabajo en madera es lento, ordenado y exquisito con un doble juego formal entre la apariencia austera del exterior de las piezas con acabados aparentemente neutros e interiores expresivos, irregulares
sombrios y tormentosos. De ahí su carácter misterioso e inquietante.
Sin duda sus esculturas son paisajes, aunque no parezca un terreno posible para la escultura. Las esculturas arquitectónicas de Teresa Esteban son paisajes anímicos. Estados emocionales de tensión, de incertidumbre o de espera, en los que lo humano aparece convocado por su ausencia. Por elllo la referencia a la arquitectura, como la obra del hombre, sin el hombre, como la evocación del templo vacío.
© 2008 Arteinformado - Datos del Mercado del Arte: Artistas, Galeristas y Coleccionistas - arteinformado@arteinformado.com | Diseño Web: Buleboo