Tomás Cordero. Denotatum
16
feb 2021
30
mar 2021

Compártelo

Cuándo: 16 feb de 2021 - 30 mar de 2021
Inauguración: 16 feb de 2021
Horario: mañanas, de martes a viernes de 11:00 a 14:00 h. | tardes, cerrado. Fuera del horario: previa cita
Precio: Entrada gratuita
Dónde: Galería Weber-Lutgen / Fray Diego de Cádiz, 9 a-b / Sevilla, España
Organizada por: Galería Weber-Lutgen
Artistas participantes: Tomás Cordero
Enlaces oficiales Web 
Publicada el 19 feb de 2021      Vista 9 veces

Descripción de la Exposición

Tomás Cordero afronta en su obra la idea de la metafísica como acción. En su ecléctica trayectoria desarrolla una personalidad proteica, en continua transformación; ansiosa por, a través de la materia, mostrar una realidad profunda y poco accesible, pero a la vez cercana y continuamente intuida. Su obra no trabaja el espacio como mero campo de especulación filosófica, sino como elemento real; como arena donde el espectador se enfrenta a su condición elemental de ser. En Denotatum plantea de manera seriada, la oposición de dos elementos. Por un lado, el geométrico y por el otro el orgánico, los dos en continua pugna y en todo momento la evocación concreta de lo humano, de lo más profundamente humano que subyace en todos nosotros. En un primer contacto se intuyen formas planas, tersas, pero una segunda visión, más cercana, hace que la obra muestre, más allá de la multitud de contrastes, de tonalidades; su relieve, la hendidura, la superficie desgarrada de la materia, su matérica unicidad, rastro que engarza directamente con su misma génesis. Pernoctan en cada uno de sus trazos una fuente espiritual sumida en la fascinación del autor por lo tangible. La precisión de relaciones y de composición de un mínimo número de elementos convierten esta serie en un agregado de mínimos acontecimientos dispersos. A través de una abstracción cargada de lirismos la obra actúa como contenedor que articula un discurso matérico dirigido a la encarnación de una idea. El uso de un vocabulario básico que hace de la visual una comunicación universal. Entre la historia y el discurso Tomás se inclina por el discurso, sabiendo que su huella, la construcción de la obra, su varillaje, es tan importante como la obra misma. En las grietas mismas del cromatismo vivo y directo, de la línea concreta y geométrica donde el trazo es aplacado y velado se muestra una profunda e inquietante nostalgia por el siempre aplazado absoluto. Una asunción de la cuestión de cómo llegamos a saber del mundo y hasta qué punto es posible fiarse de tal conocimiento. EL ACONTECIMIENTO COMO PROCESO CIRCULAR. (Texto de Pepe Álvarez). La experiencia, entendida como acto creador del presente que evoca el pasado, tiene relación directa con otro término que, a pesar de la relación etimológica evidente, parece mostrar un concepto contrario: La experimentación, entendida a su vez como nuestra relación de presente con el futuro. El contraste de término viene dado por nuestra concepción del mundo y su historia a través del tiempo lineal. Partiendo de la idea de un tiempo que acaba y es superado por otro. Pero sería necesario acceder a un tipo de visión circular del tiempo a la hora de analizar los campos de la filosofía y el arte. Porque a diferencia de la estructuración de las ciencias de corte físico-matemático, el arte siempre gira sobre el mismo territorio, estableciendo con ello un circuito de retorno permanente. La tiranía del tiempo, ese monstruo creado por la idea de linealidad temporal en la historia y filosofías occidentales es superado a través del arte. El artista se mueve por un territorio nómada, la franja peligrosa y despiadada donde la tradición platónica de separación del mundo de las sensaciones y el ámbito de las ideas viene a chocar con la aceptación de la dimensión del vacío. Allí donde el instante eterno de Kierkegaard roza con el nihilismo de Duchamp y Picabia. Tomás Cordero traza las coordenadas precisas en la difícil tarea de controlar el caos desencadenado al atravesar este territorio. Los complejos juegos de figuración y la ruptura de la armonía superficial a través de los espacios desgarrados en blanco señalan una interrupción, un socavón en la línea perceptiva, un cambio de dirección que bloquea la lectura unitaria y multiplica las posibilidades de asimilación temporal de la obra. Tomás accede, ajeno a las prisas propias de la vanguardia, rechazando el apocalipsis permanente de la ruptura, creando un discurso coherente, a la idea de la disolución del arte. Se presenta como maestro del eco, con la capacidad de formular preguntas que ya se formularon pero que siguen siendo fundamentales para el arte y la filosofía. Su obra funde los términos de experiencia y experimentación en el acontecimiento, entendiendo este como el efecto que excede a sus causas. Tomás Cordero edifica su obra sobre la concepción circular del tiempo con el fin de mostrar que el arte no es exclusivamente la obra resultante, sino el proceso de conocimiento que implica su ejecución. 1.-Duchamp: «El arte ha sido pensado hasta su fin y se disuelve en la nada». Picabia: «El arte es un agujero en el vacío».

Actualizado

el 19 feb de 2021

¡Suscríbase y reciba regularmente nuestro Boletín de Noticias del Mercado del Arte!

Suscribirme