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© Jennifer B. Thoreson. Serie Baptism. Communion, 2012 — Cortesía de la galería Blanca Berlín
Evento finalizado
05
mar 2020
31
jul 2020

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Cuándo: 05 mar de 2020 - 31 jul de 2020
Inauguración: 07 mar de 2020 / 12:00
Horario: X, J, V : 11.30 - 14.30 h / 17 - 21h S: 11.30 - 14h
Precio: Entrada gratuita
Dónde: Blanca Berlín Galería / Limón, 28 / Madrid, España
Organizada por: Blanca Berlín
Artistas participantes: Ana DMatos, Flore , Jennifer B. Thoreson
Etiquetas:
Publicada el 06 feb de 2020      Vista 267 veces

Descripción de la Exposición

Reabriremos nuestras puertas este próximo miércoles, día 20 de mayo, en horario de tarde, además de la mañana del sábado (X,J,V: 17 - 21h. S: 11:30 -14,30h) , que se mantendrá de momento mientras evaluamos la respuesta de nuestros amigos y coleccionistas. También estaremos encantados de recibiros con cita previa si así lo preferís. Seguiremos, por supuesto, las medidas sanitarias oficiales y todo estará organizado para que el contacto físico entre las personas o en relación con algún tipo de material sea el mínimo imprescindible. Podréis ver, porque la hemos prorrogado hasta el 31 de julio, la exposición "Escuchando el susurro de las mujeres", que quedó "dormida en las paredes" tras su inauguración el pasado 7 de marzo. También podréis seguir disfrutando de las exposiciones virtuales que hemos estado desarrollando durante los días de confinamiento (https://blancaberlingaleria.com/portfolios/galeria-virtual/). --------------------------------------------------------- El final del siglo XX y el comienzo del XXI han sido testigos de cómo las fotógrafas han ido apoderándose del protagonismo del panorama fotográfico en distintos lugares del planeta. Y nuestro país no ha sido una excepción: se podría decir que la mejor fotografía española contemporánea es, en gran medida, fruto del trabajo de mujeres. En reconocimiento del gran esfuerzo femenino por acabar con las barreras de la desigualdad, la galería Blanca Berlín ha querido reunir a un grupo de creadoras de distintas nacionalidades, eligiendo como contexto su aportación fotográfica, enriquecida en algunos casos con la instalación y el dibujo. Porque hay una historia que no está en la historia y que sólo se puede rescatar escuchando el susurro de las mujeres. Rosa Montero Desde los inicios de la fotografía, las mujeres han formado parte activa de su realización, bien como creadoras artísticas o ejerciendo distintos roles en la materialización del hecho fotográfico. Sin embargo, hasta muy recientemente, y salvo contadas excepciones que tuvieron lugar sobre todo en los años veinte y treinta del pasado siglo en el que surgieron importantes fotógrafas como parte de la vanguardias artísticas europeas, su labor, no sólo ha sido objeto del desaire más rotundo por parte de la sociedad patriarcal, sino que incluso ha sido premeditadamente ocultada, escondiendo su autoría tras pseudónimos masculinos, o atribuyéndola a fotógrafos varones que, con su complicidad, contribuyeron a condenar a las mujeres a la postergación y a la ocultación de su identidad artística. Los años setenta presenciaron en Europa y Norteamérica un resurgimiento de la creatividad femenina en la fotografía y su visualización implantó los cimientos de un paulatino desmantelamiento de la jerarquía cultural y patriarcal del artista masculino. El final del siglo XX y el comienzo del XXI han sido testigos de cómo las fotógrafas han ido apoderándose del protagonismo del panorama fotográfico en distintos lugares del planeta. Y nuestro país no ha sido una excepción: se podría decir que la mejor fotografía española contemporánea es, en gran medida, fruto del trabajo de mujeres. En reconocimiento del gran esfuerzo femenino por acabar con las barreras de la desigualdad, la galería Blanca Berlín ha querido reunir a un grupo de creadoras de distintas nacionalidades, eligiendo como contexto su aportación fotográfica, enriquecida en algunos casos con la instalación y el dibujo. De Ana DMatos (Lugo, España, 1963), en coherencia con su personal universo creativo, hemos elegido Formas de Paraíso, un cuerpo de trabajo a caballo entre el dibujo, la instalación y el bordado, cuya temática orbita en torno al deseo y el erotismo. Por una parte, Paradisaeidae, dibujos que retratan en esencia un pájaro, un sujeto y un fondo de tejido negro que la autora cosió sobre un papel dibujando las formas en los huecos recortados. Con los desechos generados de brazos, pies, cabezas, picos realizó otra serie, Palimpsesto, mediante la que exploró la relación de las formas y las palabras. Las frases que aparecen en estas obras son fragmentos de un poema de Biel Mesquida inspirado en este trabajo. Flore (Sur de Francia, 1963) persigue sueños ocultos tras la realidad, logrando que el pasado nos hable envuelto en las sombras y reflejos del presente. Ante su objetivo, el tiempo se desliza con lentitud. De su cuerpo a cuerpo con el mundo extrae instantes mágicos: una silueta atemporal que se pierde en un callejón en calma, el reflejo de la luz en el desierto…. A raíz de un largo viaje que la llevó de Saïgon a Sadec, de los ríos del Mékong a los arrozales del sur de la Cochinchina, surgió la colección de imágenes que presentamos, algunas de las cuales recrean la juventud en Indochina de Marguerite Duras. El enmarcado con hilo de plomo y cristal museo es también una realización artesanal de la fotógrafa de origen español, que vive y trabaja en París. La joven artista norteamericana Jennifer B. Thoreson (Boston, 1979) centra su trabajo en entornos artística y meticulosamente labrados. Partiendo de su inspiración en temas como el feminismo, el trabajo social o el estudio de las relaciones personales, Thoreson se convierte en ilustradora emocional del corazón humano. Con una capacidad innata para sondear el pasado, trata lo olvidado como tema y da vida a sus invenciones con un aura de sutil inspiración que proviene de su educación en un hogar espiritual y conservador en las zonas rurales de Texas. De las fotografías de Ma Casanova, equilibradas, evocadoras y carentes de artificio, podemos decir que nos muestran el placer y la belleza de lo cotidiano, de todo aquello que nos define como seres humanos. Sus imágenes nos enfrentan, en palabras de la comisaria Nerea Ubieto, “a instantes llenos de belleza simplemente porque nos son propios: la expresión espontánea del amor, la tranquilidad y concentración que experimentamos al leer un libro, el disfrute al contemplar un paisaje, la naturalidad con la que vivimos nuestros momentos en familia… {…] nos convierten en cómplices de historias anónimas, que aunque no son reflejo de la felicidad soñada, nos pertenecen”. Lo efímero es el concepto bajo es que se podrían encuadrar la mayoría de los proyectos artísticos realizados hasta la fecha por Lola Guerrera (Córdoba, 1982). En esta exposición mostramos una fotografía de gran formato que obtuvo el Premio AENA en 2014. Se trata de una recreación escultórica creada, como ocurre en casi todas sus fotografías, únicamente para el momento del disparo fotográfico, destruyéndose después, en una recreación de los Mementos Moris rescatados de la historia del arte y de aquellos autores que, como ella, experimentaron la necesidad de sentir lo efímero en su proceso creativo. Con La urna, instalación situada en el escaparate de la galería, Guerrera deja paso a que la bidimensionalidad de la foto se exprese de una manera más espacial, invitando al espectador a recorrer la instalación desde todos sus ángulos, pudiendo percibir cada uno de los detalles. De Tatiana Parcero (Ciudad de México, 1967) mostramos una fotografía de la serie Cartografías interiores, inspirada en su propia biografía y en ritos personales basados en experiencias cotidianas, explorando sensaciones y emociones que, aun siendo íntimas o individuales se incluyen en un género más amplio: el femenino, el humano. Con esta idea, la artista se mueve de lo particular a lo general. Su experiencia se transforma en una reflexión que otras mujeres o seres humanos pueden vivir. Cada fotografía, audio o video de la artista argentina Veru Iché (Buenos Aires, 1972), afincada en la isla de Mallorca, es el resultado de una performance oculta al público que intenta comunicarse desde la fragmentación y no desde un producto artístico terminado. Cada silencio o espacio vacío representa una creación, un momento de libertad, originado mediante pautas performativas que Iché transmite a los intérpretes que las van a ejecutar, repitiéndolas reiteradamente hasta ser conducidos a ciertos estados, sensaciones, lenguajes corporales, emociones y pensamientos documentados, después, en forma de fotografías, videos e instalaciones. Estas siete creadoras nos muestran diferentes miradas de mujer, cada una desde perspectivas y vías de expresión diferentes, pero siempre bajo el común denominador de la exigencia formal, la experimentación y la osadía creativa. Parafraseando a Rosa Montero, “porque hay una historia que no está en la historia y que sólo se puede rescatar escuchando el susurro de las mujeres”.

Actualizado

el 29 may de 2020

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