Guglielmo della Porta, monumento funerario de Luis I de Torres — Cortesía del Museo Nacional de Escultura
Evento finalizado
22
mar 2019
22
jul 2019

Compártelo en redes

Cuándo: 22 mar de 2019 - 22 jul de 2019
Inauguración: 22 mar de 2019
Dónde: Museo Nacional de Escultura / Palacio de Villena. c/ Cadenas de San Gregorio, 2 / Valladolid, España
Organizada por: Museo Nacional de Escultura
Artistas participantes: Guglielmo della Porta
Enlaces oficiales Web 
Etiquetas:
Publicada el 25 mar de 2019      Vista 102 veces

Descripción de la Exposición

El Museo Nacional de Escultura, presenta una nueva propuesta en el Rincón Rojo, espacio expositivo versátil donde se desarrollan micro exposiciones singulares. En esta ocasión este espacio homenajea el cada vez más fértil juego de intercambio de piezas entre instituciones culturales. Y lo hace con el préstamo por parte de este Museo de un conjunto de obras con destino a la celebración de la exposición antológica dedicada a Pedro de Mena, «Pedro de Mena. Granatensis malacae», en el Palacio Episcopal y catedral de Málaga que ha hecho lo propio con el imponente monumento funerario que aquí se exhibe: el sepulcro de Luis I de Torres. El préstamo de cuatro piezas del autor granadino custodiadas en el Museo Nacional de Escultura, algunas tan emblemáticas como la Magdalena penitente, se enmarca dentro de la exposición antológica sobre el artista que ha logrado reunir en Málaga, ciudad donde tuvo un taller durante treinta años, el mayor número de piezas del escultor hasta la fecha. El intercambio ofrece la oportunidad de mostrar una obra de la más exquisita tradición italiana, apenas presente en la colección del Museo Nacional de Escultura, a la vez que contribuye a la ampliación de géneros y materiales escasamente representados entre sus fondos. Al tiempo que refuerza su identidad como una de las más importantes colecciones escultóricas de la Edad Moderna. Gugliemo della Porta. Un bronce de Italia El yacente es una pieza clave de la estatuaria en bronce. Primero estuvo atribuido a Pompeo Leoni, como el artista más famoso que trabajó con este material en España en la segunda mitad del siglo XVI; tiempo después fue elevada a un ambiente romano, entre los seguidores de Andrea Sansovino; y solo finalmente a Guglielmo della Porta, figura que dominó el panorama del desarrollo escultórico de Roma durante el segundo tercio siglo XVI. Estilísticamente la obra gusta del arte «a la romana» propio de mediados del siglo XVI. Así, la actitud solemne y grave y de emociones contenidas del efigiado contrarresta con la gran riqueza decorativa visible en las figuras de los apóstoles de la capa pluvial, en el detalle del calzado o en el rico bordado de los cojines. Al tiempo, confirma esa manera moderna de entender la muerte, en la que la preocupación cristiana por la eternidad convive con una glorificación pagana del pasado; un deseo materializado de triunfo a través de la fama póstuma y del deseo de perpetuarse por encima de los demás hombres. Curioso cambio de papeles El monumento funerario sufrió una serie de avatares con diferentes cambios de ubicación e incluso de identidad del difunto honrado, hasta que la escultura en bronce terminó acomodada en la capilla malagueña de los Torres con una nueva identidad. Luis I de Torres (1494 – 1553) fue un eclesiástico malagueño documentado en Roma en 1518, arzobispo de Salerno desde 1548. Después de su fallecimiento será su sobrino Luis II de Torres (1534-1584) arzobispo de Monreale, que también vivía en Roma, el encargado de disponer el enterramiento de ambos en la catedral de Málaga. Para él encargó un mausoleo realizado en mármol, pero para su tío adquiría la figura de bronce que había coronado el sepulcro del médico salmantino y secretario papal Francisco Solís Quiñones, realizado por Guglielmo della Porta en 1545 y desmontado poco tiempo después por el mismo artista para reutilizar su base en el monumento funerario del papa Paulo III. El proceso de fundición de una escultura en bronce En relación a esta propuesta expositiva se enmarca la conferencia A la cera perdida. El proceso de fundición de una escultura en bronce, por la restauradora del Museo Nacional del Prado Elena Arias. El proceso de fundición «a la cera perdida» es una técnica muy compleja que requiere, para obtener un buen resultado, de talleres y técnicos muy especializados. Centrándose en los talleres de fundición de época renacentista, la especialista nos mostrará la secuencia completa del trabajo de fundición.

Actualizado

el 24 jul de 2019

Contactar

¿Quieres contactar con el gestor de la ficha?

Descubre más obras en ARTEINFORMADO

{{ artwork.title | limitTo:16 }}, {{ artwork.year }}
{{ artwork.artistName | limitTo:28 }}
Compártelo en redes
15 oct - 11 feb
Curso en LENS Escuela de Artes Visuales / Madrid, España
ArtCity

Descárgate ArtCity, la app que te dice que exposiciones tienes cerca.

Más información

¡Suscríbase y reciba regularmente nuestro Boletín de Noticias del Mercado del Arte!

Suscribirme
volver arriba