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Oier Etxeberria, Locuela
Evento finalizado
06
nov 2016
27
nov 2016

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Cuándo: 06 nov de 2016 - 27 nov de 2016
Inauguración: 06 nov de 2016
Dónde: La Taller / Zumárraga, 7 / Bilbao, Vizcaya, España
Organizada por: La Taller
Artistas participantes: Oier Etxeberria
Publicada el 02 nov de 2016      Vista 230 veces

Descripción de la Exposición

Locuela (música celestial) Introducido en la terminología mística por Ignacio de Loyola (Azpeitia, 1491-Roma, 1556), Loquela es un nombre que hace referencia a una voz sin palabra. Una deficiencia lingüística que el santo anota por primera vez en su Diario espiritual el 11 de mayo de 1544 en referencia a una voz que no llega a pronunciarse, que no llega a materializar su significado. Es sabido que, al igual que el llanto (don de lágrimas), estas manifestaciones infraverbales son fundamentales para comprender el alcance de la disciplina ignaciana y su proyecto de orientar y organizar exhaustivamente las variables afectivas del alma humana. Siguiendo el origen etimológico de la palabra (del latín. loqui: hablar), locuela también puede hacer referencia al tono del habla de un individuo cualquiera, e igualmente al de un pueblo en su conjunto. Este aplazamiento en la relación entre el sonido y el sentido también vincula el término con la falta de sensatez y la pérdida de juicio. Acepciones que apuntan hacia un modo del habla en estado bruto, subliminal, donde las pasiones del alma (pathos) y el lenguaje (logos) se reúnen y articulan. Locos hospicio. Película sin voz. 16mm. Autor: José Antonio Laburu Olascoaga. Año: 1931. Duración: 02:46 min. Archivo Histórico y Musical del Santuario de Loyola. Paranoico Elqui Santiago de Chile. Película sin voz. 16mm. Autor: José Antonio Laburu Olascoaga. Año: 1931. Duración: 05:16 min. Archivo Histórico y Musical del Santuario de Loyola. Es sabido que uno de los pocos santos católicos que fue puesto en valor por la pedagogía revolucionaria soviética fue el místico de Loyola. No es por lo tanto extraño encontrar una influencia precisa de sus ejercicios mnemotécnicos y su sentido de la retórica en cineastas como Serguéi Eisenstein y su pretensión de llegar a las masas a través de un lenguaje visual y poético renovado, sin el lastre del psicologismo del teatro y la literatura burguesa, desligados de cualquier densidad temporal. Como apunta el historiador del cine Martín Lefebvre es posible establecer vínculos y paralelismos entre el uso de las imágenes para orientar la experiencia del éxtasis y “la composición de lugar” ignaciana, con la experiencia cinematográfica constructivista. ¿Acaso no se adecua la palabra “montaje” a las secuencias de imágenes propuestas en los ejercicios, con sus ascensos y descensos en picado, sus encuadres y la indistinción entre lo visible y lo invisible? El propio Eisenstein reconocía que los esfuerzos por incluir en la composición fílmica la realidad histórica, exigían al artista tomar ciertos riesgos que bien podrían hacerle caer en algunos lapsus metafísicos y místicos. De lo que se trata es de hipostasiar la visión hasta que el ojo sea capaz de percibir algo más que lo que ve, lo que subyace en la visualidad misma; y que más allá de la bruma de las imágenes se intuya, ya sea la verdad Metafísica (de Platón a Giordano Bruno) o la verdad del Materialismo Histórico. ------------- Esta exposición, dividida en dos capítulos (noviembre 2016 / marzo 2017), presenta dos películas que forman parte de los archivos del jesuita Padre Laburu (1), ambas realizadas durante su estancia en Santiago de Chile en 1931. Laburu es requerido para prestar sus servicios en el manicomio de la ciudad, conocido como “Casa Orates”, donde acababa de ser ingresado Domingo de Zárate, conocido como “Cristo de Elqui”. Tras entrevistarse con Domingo de Zárate -un campesino chileno que pocos años atrás comenzó a afirmar que se le aparecían personajes divinos, iniciando asi una amplia labor como predicador de masas- el Padre Laburu –junto con la Sección de Alienados de la Dirección de Sanidad de la Casa Orates- concluyó que el paciente sufría un delirio crónico, padecía alucinaciones y que carecía de “nociones teológicas o ideológicas” de cualquier tipo. Los materiales escritos y fílmicos del archivo indican que, en un primer momento, Laburu realizó unas grabaciones a modo de pequeños apuntes, tomando como objetivo a los pacientes que fue encontrando en el patio de la Casa Orates. Más tarde llevaría a cabo una segunda grabación con Domingo de Zarate “Cristo de Elqui” como protagonista, acompañado de su hermano Lorenzo Segundo Zárate oficiando a San Pablo. Estas películas serán mostradas en las dos presentaciones que conforman Locuela: música celestial en LaTaller. Junto a estos materiales, también se presentan diversos trabajos que responden a procedimientos y procedencias dispares y disparatados. (1) El padre Laburu fue uno de los primeros documentalistas del cine vasco. Sus filmes en torno a los ritos mágicos en la medicina popular, los experimentos perceptivos realizados con los animales, su interés por los zoológicos y los centros de internamiento psiquiátrico, constituyen un legado sustancial para la llamada antropología visual y sin duda muestran a un intelectual (teólogo, médico y biólogo) interesado en indagar en las zonas oscuras del pensamiento racional y científico. Oier Etxeberria es músico y artista visual. Entre sus exposiciones recientes se encuentran las individuales; Pure Data, (Tratado de Paz, Donostia-San Sebastián, 2014) y LaLana, Montehermoso Kulturunea (Vitoria-Gasteiz, 2011), y las colectivas; C as in Curry S as in Seen, Marion de Cannière (Amberes, 2016) y La Bestia y el Soberano, MACBA y Württembergischer Kunstverein (Barcelona y Stuttgart 2015-2016).

Actualizado

el 08 nov de 2016