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Muere Miguel Ángel Campano, referente de la renovación de la pintura española en los 80

Premio Nacional de Artes Plásticas 1996, expuso desde 1969 de forma continuada tanto en exposiciones individuales como colectivas, y a nivel nacional e internacional.

El Museo Reina Sofía de Madrid tiene previsto organizar el próximo año una retrospectiva de su obra. En 1999, ya le dedicó otra gran muestra en el Palacio de Velazquez.

Gustavo Pérez Diez
Miguel Ángel Campano, Premio Nacional de Artes Plásticas 1996. Cortesía del Ministerio de Cultura y Deporte
Miguel Ángel Campano, Premio Nacional de Artes Plásticas 1996. Cortesía del Ministerio de Cultura y Deporte

El madrileño Miguel Ángel Campano (Madrid, 1948 - Cercedilla, Madrid, 2018), artista clave de la llamada "generación de la renovación de la pintura española" de la década de los 80 y Premio Nacional de Artes Plásticas 1996, ha fallecido a los 70 años, según informa vía Twitter el Museo Reina Sofía, de Madrid, que le organizará el próximo año una retrospectiva.

Campano cursó estudios en Arquitectura y Bellas Artes en Madrid y Valencia, respectivamente, aunque los últimos los abandonó. En sus inicios, su pintura se caracteriza por una abstracción basada en el informalismo. De ese estilo tendente, en un principio, al automatismo surrealista fue evolucionando a la abstracción geométrica, ya que a mitad de los años setenta, su obra estuvo bajos los influjos de artistas del "Grupo de Cuenca" como Gerardo Rueda y Gustavo Torner.

A finales de la década de los setenta se instala en París, donde su obra adquiere una modalidad gestual, abandonando las rígidas estructuras geométricas.

La obra del madrileño se define por el gesto amplio, la riqueza del color, intenso y enigmático, y los grandes formatos, practicando una pintura de un gestualismo suelto que anima toda la obra. Su interés en la tradición clásica le llevó a hacer reinterpretaciones de los grandes maestros, creando series basadas en obras de Cézanne, Delacroix y Poussin, entre otros.

Pero si hay que referir al artista que más le influyó, ese fue el pintor granadino José Guerrero, con el que, además, trabó una gran amistad.

Una parte de su obra está recogida en series como "Las Vocales", de principios de los ochenta, inspirada en el poema de Rimbaud, "Las Catedrales" y la denominada "La Grappa", donde actualiza el paisaje de la historia representada por Poussin en "Las Cuatro Estaciones".

Compañero de generación de Ferrán García Sevilla o José Manuel Broto, entre otros, Campano expuso desde 1969 de forma continuada tanto en exposiciones individuales como colectivas, y a nivel nacional e internacional.

Así, tras su primera exposición en solitario en Bilbao, en 1969, han sido muchas las muestras en las que su obra ha podido verse de forma individual, destacándose la organizada, en 1999, por el Reina Sofía, que dirigía entonces el actual ministro de Cultura y Deporte, José Guirao, que le dedicó una exposición en el Palacio Velázquez del Parque del Retiro con más de cincuenta obras realizadas entre 1991 y 1998; o seis años antes la del Ivam donde llenó sus salas con lo mejor de su producción pictórica realizada a lo largo de la década de los 90.

Entre las últimas estaría "Azúcar y nicotina" en El Instante Fundación, en Madrid, donde presentó una selección de sus trabajos del 2002 al 2017, como son las "patrañas", pequeños collages tridimensionales, terrones de azúcar, colillas, bastoncillos de algodón. En las que reflexiona sobre lo efímero, la precariedad de la vida, el tiempo y el ser.

Toda una declaración de intenciones ya que no olvidemos que en 1996, el mismo año en que le fue concedido el Premio Nacional de Artes Plásticas y en el que todos los focos de la profesión le apuntaban, sufrió dos embolias y un derrame cerebral que cambió de forma radical su percepción de la vida hasta sus últimos días.

En lo que se refiere a su representación comercial, esta la vienen ejerciendo, desde hace años, sobre todo, la sevillana Rafael Ortiz y las barcelonesas Carles Taché y Miguel Marcos, y, de forma más reciente, la madrileña Fernández-Braso, quienes, sin duda, son responsables, en buena medida, de que obras suyas se encuentren formando parte de las colecciones de museos nacionales e internacionales como el Reina Sofía de Madrid, el de Arte Abstracto Español de Cuenca, el de Bellas Artes de Bilbao, el Artium de Vitoria, el Ivam de Valencia, el Centre Pompidou en París, el British Museum de Londres, así como de colecciones privadas españolas como las de los matrimonios Fernando Meana - Mariví Larrucea y José Antonio Trujillo - Elsa López, la del empresario Mariano Yera o extranjeras como la Hastings Foundation en Nueva York, entre otras.


Abstracto Arte contemporáneo Arte gestual Pintura
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