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Coleccionar arte contemporáneo: detectar, comprender y hacer trascender la obra

Paul Citroën - Metropolis, ca. 1923 | Coleccionar arte contemporáneo: detectar, comprender y hacer trascender la obra
Paul Citroën - Metropolis, ca. 1923 | Coleccionar arte contemporáneo: detectar, comprender y hacer trascender la obra

Para Cal Cegó, colección que aporta buena parte de las obras de "Perdidos en la ciudad" en el IVAM, "el arte es una forma de interrogación".

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Para un coleccionista, construir este enfoque artístico estratégico implica contar con "conocimiento de los útiles teóricos en arte contemporáneo", explican desde IL3-UB.

"Perdidos en la ciudad" es un recorrido artístico propuesto por el  Institut Valencià d’Art Modern (IVAM) construido a través de más de 100 obras contemporáneas que construyen "los diferentes espacios y las existencias humanas que han conformado la vida en las ciudades desde los inicios del siglo XX hasta la actualidad".

En un espacio se han reunido pinturas, esculturas, fotografías y vídeos de artistas contemporáneos nacionales e internacionales de la talla de Paul Citroën, Jan Kamman, Lee Friedlander, César Domela, Walker Evans, Horacio Coppola, Gabriel Cualladó, Sigmar Polke, Gregory Crewdson, Hiroshi Sugimoto, Miquel Navarro, Bernd y Hilla Becher o Gordon Matta Clark. Muchas de las obras de esta propuesta, que se plantea explicar nuestro ser más "urbano", han sido aportadas por Cal Cego, proyecto que nace en 2006 como "colección de arte contemporáneo sin sede permanente" y que apuesta por la investigación y formación en la materia, participando de manera activa en el Postgrado en Análisis del Arte Contemporáneo del Instituto de Formación Contínua de la Universidad de Barcelona (IL3-UB). 

En opinión de Cal Cego, "El arte es una forma de interrogación, y con sus trabajos, los artistas plantean más preguntas que respuestas". Por lo mismo, la apuesta que realizan por construir un patrimonio cultural contemporáneo tiene un punto de valentía -"Desarrollar una colección a partir del arte del momento no sólo quiere decir participar de esa construcción sino que implica la voluntad de ser partícipes de una época"- y también altas dosis de altruismo -"contribuir a la creación de sentido, al conocimiento y al intercambio de ideas"-. Coleccionan y difunden arte contemporáneo con el firme convencimiento de que la no trascendencia de la obra limita enormemente el sentido que a ella aportó el artista.

No hay dudas que la producción de arte actual es compleja, y por tanto, la labor del coleccionista se convierte en un ejercicio de altas dosis de intuición pero también de profundos conocimientos. "Diversos movimientos, artistas y contextos en una época global que cambia a una rapidez nunca antes vista y donde el arte y el artista tienen un nuevo papel: se terciariza la producción de la obra, nacen nuevas estructuras internacionales, evolucionan los modelos de financiación...", según detallan desde el Postgrado de IL3-UB.

Con el objetivo de responder a esta complejidad, desde Cal Cego explican de qué manera están estructurando su propia colección, la que actualmente cuenta con cerca de 400 obras: "No se atiende a categorías rígidas, sino que son los conceptos los que estructuran un entramado que evoluciona; se potencia la colección de conjuntos de obras significativas más que de obras aisladas; se da una convivencia de técnicas tradicionales al lado de otras más contemporáneas, y hay un interés en reunir artistas de diferentes contextos y generaciones".

Para un coleccionista, construir este enfoque artístico estratégico implica contar con "conocimiento de los útiles teóricos en arte contemporáneo: su discurso, su contexto, la exposición y la relación entre obras y artistas", tal y como explican desde el Postgrado en Análisis del Arte Contemporáneo de IL3-UB. Asimismo, recuerdan que es fundamental conocer los aspectos prácticos que afectan a la gestión del arte contemporáneo: el mercado del arte; mecenazgo y políticas culturales, y legislación sobre arte. 

"Nuestra premisa es tratar la colección de una manera creativa viéndola como una experiencia de aprendizaje y como una herramienta de colaboración y trabajo en la construcción de sentido", explican desde Cal Cego. Un trabajo que para cada coleccionista tendrá su propia dimensión y, por ello, pondrá a disposición de la sociedad tantas colecciones y sentidos como propuestas de arte contemporáneo existan y sigan existiendo. Por Constanza Saavedra

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