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Cristina Huarte. Qantu
12
mar 2020
22
may 2020

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Cuándo: 12 mar de 2020 - 22 may de 2020
Inauguración: 12 mar de 2020 / 19:30
Horario: de lunes a viernes de 12 a 14 y de 18 a 21 h.
Dónde: Sala de Exposiciones Juana Francés - Casa de la Mujer / Casa de la Mujer - Don Juan de Aragón, 2 / Zaragoza, España
Organizada por: Sala de Exposiciones Juana Francés - Casa de la Mujer
Artistas participantes: Cristina Huarte
Publicada el 02 mar de 2020      Vista 18 veces

Descripción de la Exposición

El culto a la flor de qantu es un modo de manifestación cultural para explicar a través de la contundencia del símbolo y el mito, una radical oposición a la perversa capacidad – la ilustre ignorancia- de los seres humanos que destruyen frívolamente el planeta. Qantu es, además una forma expresiva y determinante de resistencia resiliente, esperanzadora, una lucha imaginativa contra esa actitud muy humana que mirando a otro lado, destruye con prisa y sin pausa el espacio que habitamos, y que “esquilamos”, el que simplemente nos da de vivir, el que habitándole nos habita. Podría pensarse, con atino, que esa masa híspida que cubre mi cuerpo tumbado en el suelo, a excepción de manos y ojos, es sangre. Pero el color de la sangre nunca adquiere ese matiz auroral tan sutil y extraordinario que obtienen los quechuas mediante la cocción del insecto llamado cochinilla, endémico en los Andes. Ancestralmente tratado y trabajado proporciona ese color tan, nunca mejor dicho, divino, que en quechua se llama “qamya puca”. Pero esta capa de alpaca es gestualmente ir más allá de lo sedante, reivindica de paso el frío justo y necesario que, si vuelve, volverá o creará vida en un altiplano enfermo: Los glaciares peruanos, los del mundo entero han quintuplicado (según altitud) su velocidad de deshielo: descienden, gritando de dolor, porque el calentamiento excesivo los derrite, tortura el hielo, que precipita peligrosamente el avance de la morrera hasta su desaparición. Nuestra desaparición, porque todos somos glaciar. Esta acción contribuye a exorcizar mediante esta escenificación artística el amor absoluto y la identificación del ser humano con la naturaleza, porque proteger la tierra es protegerse a uno mismo. Mujer y alpaca, animales y hombres, respetuosamente hermanados. ¿No proclama esta obra intenciones ecológicas que corrigen el desinterés y, a veces, la crueldad de esa relación? Siendo, este color de la piel de la alpaca, el símbolo de esperanza: la esperanza de que todo lo que ha sido creado por la luz del sol debe interconectarse lo más respetuosamente posible.

Actualizado

el 19 mar de 2020