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Marc Chagall, Le Loup, la Mère et l´Enfant
Evento finalizado
23
mar 2012
20
may 2012

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Publicada el 03 jun de 2014      Vista 346 veces

Descripción de la Exposición

La Sala Municipal de Exposiciones del Museo de Pasión presenta desde hoy viernes día 23 de marzo, y por primera vez en España, la exposición MARC CHAGALL. Las fabulas de Jean de La Fontaine con 100 grabados originales del genial artista, en una muestra que se presenta por primera vez en España Considerada como una de las obras maestras de Chagall, en estos aguafuertes realizados entre 1927 y 1930, destaca en las ilustraciones de estas fábulas de Jean La Fontaine, la maestría con la que Chagall posiciona a los personajes: las figuras parecen definirse sobre la hoja como para dominarlo, a la manera de la escritura hebraica - donde aparece particularmente preciso el sentido de la página - y los iconos rusos que se encuentran todavía entre los recuerdos de su infancia y adolescencia. De nuevo otra vez Chagall consigue sorprendernos con sus sugestiones, llevándonos al descubrimiento del mundo con la mente de un niño.

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Técnicamente estas obras difieren mucho de la serie las Almas muertas de Gógol. Según Meyer, Chagall ahora antecede la aplicación de la aguatinta y el uso del buril; también la técnica de la punta seca apenas es evidente. En vez de eso, realiza todo por medio del grabado y cubre la superficie del grabado con barniz, una combinación que hace más intensos los efectos pictóricos. El buril dibuja los más delicados follajes ramificados y arbustos, la textura del plumaje y del pelo suave, y a través de sombreados y esgrafiados consigue una gran gama de tonalidades...desde el blanco al negro oscuro...Así cada imagen es el resultado de una larga serie de fases de trabajo en el curso del cual el diseño pictórico en luces y sombras es definido lentamente en un proceso comparable a la elaboración de estructura del color en una pintura. Las Fábulas ilustran los grandes temas de la vida que interesaban también a Chagall en otros trabajos, especialmente La Biblia: el amor, la muerte, y la locura humana. Uno de los aguafuertes cuenta la historia de un trotamundos que fue acogido por una familia de sátiros en una cueva. Después de ver como se soplaba las manos para calentarse y después hacer lo mismo para enfriar la sopa, los sátiros tuvieron miedo y le pidieron que se fuera, pensando que no se podía confiar en alguien que podía soplar tanto aire caliente como frío. En otra, un zorro y una cabra saltan juntos al pozo y después se dan cuenta de que no pueden salir. El zorro sugiere que la cabra le permita trepar por su lomo y así salir del pozo, prometiéndole que después le ayudará a salir. La cabra está de acuerdo, solo para que el zorro le instruya sobre la estupidez de saltar dentro de un pozo del que no se puede trepar. La moraleja es 'piensa en el resultado antes de que empieces'.

 

Marc Chagall

 

Marc Chagall (1887-1985) es uno de los artistas más importantes del siglo XX, con un estilo único creó un lenguaje singular. A lo largo de su dilatada carrera logró alcanzar una personalidad inconfundible a través de sus figuras etéreas, de sus colores, de su imaginario y de sus temas populares.

 

Como muchos compatriotas rusos se instaló en París en las primeras décadas del siglo XX y esos años fueron decisivos para la definición de su carrera artística. En la capital francesa se relacionó con pintores, poetas, escritores, galeristas y marchantes. Pero más allá de esas amistades tuvo la oportunidad de encontrarse frente a frente con las obras de grandes maestros como Rembrandt y pudo aprender de las formas, de los colores y del estilo de Manet, Matisse o Picasso.

 

En 1923 conoce a Ambroise Vollard (1866-1939) uno de los personajes claves con el que se relacionó en el París de entreguerras. Su galería estaba en la Rue Laffite igual que la del gran marchante de los impresionistas Durand- Ruel y que la galería Bernheim. El galeristasiempre estuvo interesado en la realización de libros ilustrados por artistas y su labor como editor es destacable. En este sentido trabajó con Pablo Picasso, Maurice Denis, Auguste Rodin, Emile Bernard y Aristide Maillol... El gran marchante y editor se sintió enseguida atraído por el carácter narrativo de los iconos religiosos de las obras de Chagall y encontró en él al artista perfecto para editar Las Fábulas de La Fontaine. Además le encargó las ilustraciones de Almas Muertas de Nicolás Gogol (1925-1931) y de La Biblia (1930).

 

Jean de La Fontaine (1621-1695) y Marc Chagall compartían ciertas similitudes en su vida. A pesar de los siglos que separaban al escritor y al pintor, ambos poseían un increíble espíritu imaginativo. Ambos reflejan en sus obras memorias populares, y ambos creen en la humanidad y en su posible salvación. En la iconografía de Chagall los temas religiosos, judíos concretamente, inundan las telas y en las letras de La Fontaine, las moralejas nos hacen recapacitar igualmente sobre la realidad del ser humano. Sin duda, Chagall era el artista más indicado para ilustrar las Fábulas, a pesar de que muchos críticos le recriminaron a Vollard que encargara este trabajo a un pintor ruso y no a un francés. Por eso Vollard se justificó con esta tajante declaración: 'Elijo a Chagall porque su estética es muy cercana, incluso está emparentada, con la de La Fontaine, densa y sutil, realista y fantástica'.

 

Chagall afrontó el reto y fabulaba con las figuras hasta el punto de plasmar relatos imaginarios verdaderamente mágicos como los relatos del escritor francés.Las moralejas de las fábulas de La Fontaine son metáforas pintadas por Chagall.

 

El ruso no era el primer artista que ilustraba las obras de La Fontaine. Ya, a mediados del siglo XVIII, se realizó una edición en varios tomos, con grabados basados en diseños de Jean-Baptiste Oudry. En 1838 fue J.J. Grandville quien ilustró las fábulas, Gustave Doré en 1867 y Benjamin Rabierlo lo haría a comienzos del siglo XX.

 

Por lo tanto no era una misión fácil para el joven Chagall que había llegado hacía unos años a Francia. Para impregnarse de una forma más profunda de ese espíritu que inunda las Fábulas incluso llegó a viajar por los pueblos de la campiña francesa y de la costa para entender mejor los relatos de La Fontaine.

 

El resultado fueron cien gouaches que entusiasmaron a Vollard,pero lamentablemente los colores que había empleado eran demasiados complejos para las técnicas de grabado que existían en la época. En 1939,Ambroise Vollard perdía la vida en un accidente de tráfico, en el que según la leyenda, una escultura que transportaba de uno de sus artistas, Aristide Maillol, le aplastó la cabeza. A pesar de que las planchas de Las Fábulashabían sido ejecutadas entre 1927 y 1930, no se habían publicado antes del trágico fallecimiento del editor.

 

Los gouaches originales se expusieron en París, Berlín o Bruselas y terminaron en manos de coleccionistas privados, desconociéndose actualmente el paradero de la mayoría de las obras.

 

Años más tarde, en 1950, Tériade, crítico de arte y amigo del artista, retomó el trabajo para las Ediciones Verve. Los grabados se publicaron en 1952 en una edición de 200 portfolios, 160 de ellos impresos en papel Montval y 40 de ellos en papel japonés nacarado. Chagall coloreo de su propia mano 85 ejemplares (1 a 85). Los ejemplares 86 a 185 están compuestos por 100 aguafuertes originales y se reservaron 15 pruebas de artista para los colaboradores de la edición estando numerados del I al XV.

 

Chagall siempre apreció la naturaleza como puede verse a través de sus obras, por eso entendió tan bien a La Fontaine. Interpreta a la perfección los símiles y las metáforas que emplea el francés para referirse a los seres humanos;disfraza la realidad y la dota de fantasía para así acentuar más las relaciones entre las personas y su entorno. Chagall llegó a decir 'En nuestros días está muy propagado ignorar la naturaleza. Esa actitud me recuerda a aquellas personas que nunca lo miran a uno a los ojos; me causan temor y debo dejar siempre de mirarlos'. Tras esas palabras podemos entender mejor la importancia que Chagall otorgaba a la naturaleza al igual que había hecho siglos antes La Fontaine en sus escritos. Por eso los animales resultan tan importantes en las iconografías, establecen un paralelismo perfecto que permiten a los autores interpretar la eterna dualidad entre el bien y el mal. Así algunos animales se encargarán de representar las virtudes,mientras que otros no harán sino recordarnos los vicios humanos.

 

Poder disfrutar en nuestros días de una exposición en la que se unen tres figuras claves como Jean de La Fontaine, Marc Chagall y Ambroise Vollard, es un privilegio para los sentidos. Una vez más, el Ayuntamiento de Valladolid brinda la oportunidad de acercarnos a una gran figura de la Historia del Arte, como es Marc Chagall, y a su vez deleitarnos de las fábulas deuno de los escritores más importantes de la literatura francesa, Jean de La Fontaine. Un recorrido que permite al espectador dar rienda suelta a su imaginación, ya que como dijo La Fontaine: 'La imaginación tiene sobre nosotros mucho más imperio que la realidad.'

 

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Marc Chagall y Las Fábulas de La Fontaine.

Por María Toral

 

Marc Chagall (1887-1985)es uno de los artistas más importantes del siglo XX, con un estilo único creó un lenguaje singular. A lo largo de su dilatada carrera logró alcanzar una personalidad inconfundible a través de sus figuras etéreas, de sus colores, de su imaginario y de sus temas populares.

 

Como muchos compatriotas rusos se instaló en París en las primeras décadas del siglo XX y esos años fueron decisivos para la definición de su carrera artística. En la capital francesa se relacionó con pintores, poetas, escritores, galeristas y marchantes. Pero más allá de esas amistades tuvo la oportunidad de encontrarse frente a frente con las obras de grandes maestros como Rembrandt y pudo aprender de las formas, de los colores y del estilo de Manet, Matisse o Picasso.

 

En 1923 conoce a AmbroiseVollard (1866-1939) uno de los personajes claves con el que se relacionó en el París de entreguerras. Su galería estaba en la RueLaffite igual que la del gran marchante de los impresionistas Durand- Ruel y que la galería Bernheim. El galeristasiempre estuvo interesado en la realización de libros ilustrados por artistas y su labor como editor es destacable. En este sentido trabajó con Pablo Picasso, Maurice Denis, Auguste Rodin, Emile Bernard y Aristide Maillol... El gran marchante y editor se sintió enseguida atraído por el carácter narrativo de los iconos religiosos de las obras de Chagall y encontró en él al artista perfecto para editar Las Fábulas de La Fontaine. Además le encargó las ilustraciones de Almas Muertas de Nicolás Gogol (1925-1931) y de La Biblia (1930).

 

Jean de La Fontaine (1621-1695) y Marc Chagall compartían ciertas similitudes en su vida. A pesar de los siglos que separaban al escritor y al pintor, ambos poseían un increíble espíritu imaginativo. Ambos reflejan en sus obras memorias populares, y ambos creen en la humanidad y en su posible salvación. En la iconografía de Chagall los temas religiosos, judíos concretamente, inundan las telas y en las letras de La Fontaine, las moralejas nos hacen recapacitar igualmente sobre la realidad del ser humano. Sin duda, Chagall era el artista más indicado para ilustrar las Fábulas, a pesar de que muchos críticos le recriminaron a Vollard que encargara este trabajo a un pintor ruso y no a un francés. Por eso Vollard se justificó con esta tajante declaración: 'Elijo a Chagall porque su estética es muy cercana, incluso está emparentada, con la de La Fontaine, densa y sutil, realista y fantástica'.

 

Chagall afrontó el reto y fabulaba con las figuras hasta el punto de plasmar relatos imaginarios verdaderamente mágicos como los relatos del escritor francés. Las moralejas de las fábulas de La Fontaine son metáforas pintadas por Chagall.

 

El ruso no era el primer artista que ilustraba las obras de La Fontaine. Ya,a mediados del siglo XVIII, se realizó una edición en varios tomos, con grabados basados en diseños de Jean-BaptisteOudry. En 1838 fue J.J. Grandville quien ilustró las fábulas, Gustave Doré en 1867 y BenjaminRabierlo lo haría a comienzos del siglo XX.

 

Por lo tanto no era una misión fácil para el joven Chagall que había llegado hacía unos años a Francia. Para impregnarse de una forma más profunda de ese espíritu que inunda las Fábulas incluso llegó a viajar por los pueblos de la campiña francesa y de la costa para entender mejor los relatos de La Fontaine.

 

El resultado fueron cien gouaches que entusiasmaron a Vollard,pero lamentablemente los colores que había empleado eran demasiados complejos para las técnicas de grabado que existían en la época. En 1939,AmbroiseVollard perdía la vida en un accidente de tráfico, en el que según la leyenda, una escultura que transportaba de uno de sus artistas, AristideMaillol, le aplastó la cabeza. A pesar de que las planchas de Las Fábulas habían sido ejecutadas entre 1927 y 1930, no se habían publicado antes del trágico fallecimiento del editor.

 

Los gouaches originales se expusieron en París, Berlín o Bruselas y terminaron en manos de coleccionistas privados, desconociéndose actualmente el paradero de la mayoría de las obras.

 

Años más tarde, en 1950, Tériade, crítico de arte y amigo del artista, retomó el trabajo para las Ediciones Verve. Los grabados se publicaron en 1952 en una edición de 200 portfolios, 160 de ellos impresos en papel Montval y 40 de ellos en papel japonés nacarado. Chagall coloreo de su propia mano 85 ejemplares (1 a 85). Los ejemplares 86 a 185 están compuestos por 100 aguafuertes originales y se reservaron 15 pruebas de artista para los colaboradores de la edición estando numerados del I al XV.

 

Chagall siempre apreció la naturaleza como puede verse a través de sus obras, por eso entendió tan bien a La Fontaine. Interpreta a la perfección los símiles y las metáforas que emplea el francés para referirse a los seres humanos; disfraza la realidad y la dota de fantasía para así acentuar más las relaciones entre las personas y su entorno. Chagall llegó a decir 'En nuestros días está muy propagado ignorar la naturaleza. Esa actitud me recuerda a aquellas personas que nunca lo miran a uno a los ojos; me causan temor y debo dejar siempre de mirarlos'. Tras esas palabras podemos entender mejor la importancia que Chagall otorgaba a la naturaleza al igual que había hecho siglos antes La Fontaine en sus escritos. Por eso los animales resultan tan importantes en las iconografías, establecen un paralelismo perfecto que permiten a los autores interpretar la eterna dualidad entre el bien y el mal. Así algunos animales se encargarán de representar las virtudes,mientras que otros no harán sino recordarnos los vicios humanos.

 

Poder disfrutar en nuestros días de una exposición en la que se unen tres figuras claves como Jean de La Fontaine, Marc Chagall y AmbroiseVollard, es un privilegio para los sentidos. Una vez más, el Ayuntamiento de Valladolid nos brinda la oportunidad de acercarnos a una gran figura de la Historia del Arte, como es Marc Chagall, y a su vez deleitarnos de las fábulas de uno de los escritores más importantes de la literatura francesa, Jean de La Fontaine. Un recorrido que permite al espectador dar rienda suelta a su imaginación,ya que como dijo La Fontaine: 'La imaginación tiene sobre nosotros mucho más imperio que la realidad.'

 

María Toral

 

Actualizado

el 26 may de 2016

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