Descripción de la Exposición
Asier Mendizabal (Ordizia 1973) vive y trabaja entre Bilbao y Estocolmo donde es profesor en el Royal Institute of Art. Ha expuesto individualmente en instituciones como MACBA, Barcelona; Museo Reina Sofía, Madrid; Culturgest, Lisboa; Raven Row, Londres; Galerie Miroslav Kraljevic, Zagreb, Croacia; Hordaland Kunstsenter, Bergen; Museo San Telmo, Donostia-San Sebastián; Zarigüeya/Alabado contemporáneo, Quito. También ha participado en exposiciones colectivas como Chacun a son gout y El arte y el espacio, Museo Guggenheim, Bilbao; A Singular Form, Secession, Viena; Whose Subject am I?, Kunstverein Düsseldorf; Scenarios about Europe, GFZK, Leipzig, In the First Circle, Fundació Tapies, Barcelona; Às Artes, Cidadãos, Museu Serralves, Porto; Després de la notícia, en CCCB, Barcelona. Además ha sido seleccionado para Manifesta 5, 54 Bienal de Venecia (ILLUMInazioni – ILLUMInations, comisaria Bice Curiger), 31 Bienal de São Paulo, EVA International 2014, Limerick, Irlanda; Bienal de Taipei 2002; y Bucharest Biennale 4, Bucarest.
Ni suma ni fragmento articula un conjunto de trabajos realizados para la exposición acompañados de una obra anterior que sirve a modo de prólogo. “Not all that moves is red (Telón) #2”, una pieza textil realizada en 2012 ocupa un lugar muy visible en la exposición, a menudo como fondo del resto de los elementos, de manera consistente con la función aludida en su forma y explicitada en su título: un telón. Formado por nueve banderas cosidas entre sí, produce una extrañeza en la percepción de su contenido icónico. En la ambigua relación entre fondo y figura que percibimos dependiendo de si fijamos la atención en la forma geométrica roja destacada sobre negro o en la negra destacada sobre rojo, tenemos que rendirnos a la imposibilidad de comprender ambas simultáneamente. Esta conflictiva relación entre fondo y figura y fragmento y totalidad ocurre también, de manera solapada, en el hecho de que, separando los nueve elementos que forman el conjunto, adivinamos la lógica compositiva de cada una de las banderas: los campos horizontales, diagonales y verticales coinciden en algunas de ellas con banderas existentes, mientras que son permutaciones sin significado asignado en otras. Las banderas que podamos reconocer no determinan, sin embargo, la lectura del conjunto más de lo que hacen las que no se corresponden con símbolos acordados. Esa relación ambivalente entre lo que significa, por consenso cultural, y lo que no significa, aun estando formado por los mismos elementos, sirve como principio rector del resto de la exposición.
Una serie formada por fragmentos fotográficos pegados sobre aluminio, de título Iroko /ukola (2019), incide sobre la mencionada relación entre fondo y forma. La trama en zigzag habitual en la construcción de suelos de madera aparece como un patrón geométrico de diagonales entrelazadas que es seccionado por cortes y superposiciones del papel fotográfico que interrumpen el patrón formal y hacen aparecer formas geométricas de carácter aleatorio. Los cortes realizados replican en realidad los planos de los que se compone la otra serie principal de la exposición: los triángulos y romboides de aluminio de Casa/palabra (2019).
Ese no es, por otra parte, el único vínculo entre estas dos series. Cuando empecé a pensar en el trabajo que desemboca en esta exposición, creía estar preparando los materiales para un texto. El pretendido vanguardismo de la arquitectura racionalista de mediados del siglo XX en España mantiene habitualmente un anacrónico gusto por suntuosos detalles que la rediman para una sensibilidad burguesa. De entre ellos, el recurso a las genéricamente llamadas maderas de Guinea era una reveladora manera de mantener la idea de lujo encarnada en las maderas nobles. En realidad, era la ventajosa disponibilidad de estas materias en la economía colonial la que permitía el acceso a ese lujo, convertido en ubicuo. La importación de sapeli, iroko, okume o ukola acompaña los acontecimientos políticos de la historia colonial y a su vez, se cuela en los usos constructivos de la modernización española, hasta aquellas omnipresentes puertas de sapeli que llegaban casi sin coste a la empresa maderera nacional en vísperas de la independencia de Guinea. Los collages Iroko/ukola utilizan la representación fotográfica de esas maderas. Casa/palabra utiliza como referencia un elemento arquitectónico que hace el viaje opuesto: la forma triangular está basada en la cubierta de una construcción prototipo llamada casa de la palabra que formaba parte del proyecto de poblados experimentales encargados por Carrero Blanco al arquitecto Ramón Estalella, para proponer soluciones constructivas racionalistas en la colonia africana.
Me fui separando de todas estas referencias a medida que el proceso formal iba vinculándose a otras cuestiones que se repiten recurrentemente en mi trabajo. Así, la particular geometría inspirada por un elemento arquitectónico iba tomando inadvertidamente la forma de una serie de esculturas proyectadas hace más de diez años y que nunca realicé. El sistema modular que propone Casa/palabra tensa, de la misma manera que las demás piezas antes descritas, pero también al igual que la propia exposición, esa relación ambivalente entre el fragmento y su articulación total. Si bien cada uno de los dos elementos que forman la modularidad de esta pieza es una geometría abstracta, parecen también elementos heráldicos, soportes de un significado que permanece ausente. Al unirse en su forma completa, el triángulo facetado que componen aparece como un emblema de carácter monumental igualmente opaco con respecto a lo que podría simbolizar.
Premio. 11 abr de 2025 - 16 may de 2025 / Bilbao, Vizcaya, España
Ayudas 2025-26 para la realización de proyectos artísticos con cesión de estudio en Bilbao Arte
Exposición. 14 may de 2025 - 08 sep de 2025 / Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (MNCARS) / Madrid, España
Formación. 30 oct de 2025 - 11 jun de 2026 / Museo Nacional del Prado / Madrid, España